A las ocho en punto de la tarde

El Espaci0s de este número puede verse en todas las partes del mundo porque está dedicado al pequeño o gran balcón o ventana que todos tenemos en nuestras casas.

Desde que empezó en España el confinamiento, provocado por el Covid-19, hemos decidido todos los españoles, convocándonos a través de las redes sociales, que a las ocho de la tarde, salimos a aplaudir a nuestros sanitarios, para agradecer todo lo que están haciendo desde que empezó esta crisis sanitaria.

Es emocionante, yo lloro cada tarde, lo reconozco, me emociono. Es tan difícil hacer que alguien te siga, pero…. que millones de personas, salgan, todas las tardes y aplaudan a otras personas, es casi un milagro. Y cada tarde salen más personas.

Yo he conseguido conocer a mis vecinos, a los que tienen niños, al adolescente que se pasa el día estudiando, a la pareja que vive sola…. Y a tantas y tantas formas de vivir. Da igual, aplauden todos.

Hablo de España, porque es el lugar donde estoy viviendo esta situación, pero sé que en otras partes del mundo también está pasando algo parecido.

Quizás sea que el confinamiento nos tiene a todos más sensibles, a lo peor estamos muertos de miedo y angustia cuando cada día nos dan esos números macabros que no dejan de crecer y crecer. No sé.

Yo me pregunto cómo estarán viviendo esto los sanitarios. ¿se emocionan los héroes? Pues tampoco lo sé, pero imagino que su familia sí. Esas familias que hace días, o más bien se les habrá hecho siglos, que no abrazan a su madre, padre, hijo, hija….

En España, los sanitarios han acudido a muchas manifestaciones para criticar los recortes que ha sufrido la sanidad pública. Muchos les gritaban, pero ellos, la marea blanca, salía por las calles y nos advertía de lo peligroso que era que ellos no tuvieran recursos. Hoy, esas manifestaciones se hacen más presentes que nunca.

Así que vamos a seguir aplaudiendo a estos héroes y sobre todo no olvidemos nada de lo que ha pasado estos días, para que nunca más tengan que manifestarse, porque ahora después de salir cada tarde a aplaudir nos queda lo más difícil: cuidarlos.

¡Gracias!

Imagen y texto © Encima de la niebla

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