Adelita del Campo. ¡Aquí, radio París!

El 3 de agosto de 1916, nació en Barcelona, Adela Carreras Taurà. Cuando solo contaba con dos meses de edad, sus padres partieron de gira a América, teniéndola que dejarla al cuidado de sus abuelos. Su abuelo, anarquista convencido, solía acudir a reuniones obreras con frecuencia. A estas asambleas le acompañaba siempre Adela, por lo que pudo sentir las inquietudes sociales desde muy niña, algo que le marcó de por vida.

Al mismo tiempo, mostraba un inusitado interés por el arte, lo que le llevó a asistir a las clases de danza que impartía la maestra Paulette Pàmies. Esta formación, unida a sus cualidades innatas, le valieron para debutar, con solo doce años, en una obra que representó la compañía de sus padres, Espectáculos Rialto, en la que fue presentada como la pequeña artista Adelita Carreras y en la que cantaba la canción “La filla del pagès” apareciendo de amorcillo en un cuadro que representaba el Olimpo.


La Guerra civil

La guerra le sorprendió en Alcañiz, Teruel, donde residía en aquel tiempo. Tenía veinte años, pero, pese a su juventud, ya estaba afiliada, hacía tiempo, a las Juventudes Libertarias. Su imponente vitalidad le llevó a una intensa militancia en la retaguardia participando en distintos proyectos de carácter cultural y social, siempre en apoyo de los más desfavorecidos. Esta actitud hizo que llegara, así mismo, a ser una significada dirigente de la revista anarco feminista Mujeres Libres, en el ámbito de Aragón. Participó, también, en esa línea cultural, en el Teatro del Frente y en el periódico Titán. En el aspecto social, que nunca olvidó, y ante una llamada de voluntarios que realizó el Gobierno para colaborar en los hospitales de sangre, Adela asistió a un cursillo acelerado como ayudante de enfermería que impartió el Dr. Armengol. Terminada la formación, se integró en la plantilla del Hospital de Sangre que se instaló en una iglesia desafectada.


¿Por qué el nombre de Adelita del Campo?

El final de la guerra la empujó, como a cientos de miles del bando perdedor, al exilio. Pasó a Francia y allí estuvo, al menos, en tres campos de concentración. Esta fue la razón por la que se le comenzó a conocer como Adelita del Campo. Un apodo que le acompañaría toda su vida.

El hecho de permanecer interna en campos de concentración no disminuyó su interés por la actividad social y cultural. En el campo francés de Argelès-sur-Mer, llegó a realizar recitales poéticos, así como campañas de educación y alfabetización. También contribuyó decisivamente a la edición de varios periódicos; entre ellos, el Boletín del Estudiante.

Ya fuera de los campos, llegó a dirigir la escuela maternal de la Colonia Escolar Canigó. Fue en esos días cuando entabló relación con Julián Ramírez Hernando, un conocido comunista que había sido miembro del grupo teatral La Barraca, dirigido por Federico García Lorca. Esta relación llegaría a perdurar toda la vida. Fue su compañero quien le influiría definitivamente para que se afiliase al Partido Comunista de España en el exilio, en la creencia de que era un medio más idóneo para la ayuda a los exiliados que una postura meramente libertaria.


¡Aquí, radio París!
Adelita del Campo en la radio junto a sus compañeros

Adelita colaboró con la resistencia francesa durante la ocupación de Francia por parte de los nazis. Después, al final de la Segunda Guerra Mundial se estableció en Toulouse con Julián. Y, más tarde, después de recorrer Francia, donde trabajó en diversas empresas, se instaló, finalmente, en París.

Fue en 1946, cuando ambos, Julián y Adelita, se unieron a Radio París en su emisión en lengua española. Radio París era una de las emisoras antifranquistas más activas y, también, llegó a ser de las más longevas. Adelita se unió al grupo teatral radiofónico español y, desde entonces, su voz se convirtió en un verdadero referente en las noches de los españoles en el exilio, así como también para los demócratas que permanecían en España, a la espera de un nuevo mundo. Adelita abría siempre su programación con la misma frase: ¡Aquí radio París!


La vuelta a España

Tras la Transición política, Adelita y Julián tuvieron la posibilidad de retornar a España. Se afincaron en Muchamiel, provincia de Alicante. Allí continuaron su actividad en los proyectos de comunicación del Partido Comunista hasta sus últimos días. Adelita del Campo murió el 24 de junio de 1999.

Adelita del Campo junto a Julián Antonio Ramírez y Rafael Alberti
Adelita del Campo, Julián Antonio Ramírez y Rafael Alberti

© Felipe Espílez Murciano