Adiós de Carmen Nöel

Adiós.
La noche persigue a los tristes.

Por el ventanal gigante de una mirada
se filtra lentamente el universo.

Adiós.
Mañana me habré ido.
Apenas una difusa caricia
sobre unos labios en flor
habrá sido mi vida.
Acaso un nombre escrito en el polvo
junto a una tibia y escasa raíz.
Acaso, dormida en el viento,
una palabra prohibida o distinta
que hable de mí,
se enredará con las sombras.

Adiós.
La noche persigue a los tristes.


¿A dónde van desnudos mi corazón y el mar?

© Carmen Nöel
Imagen de Elias Sch. en Pixabay