Agua
A Alfonsina Storni y Virginia Woolf
Virginia
Decidieron ambas
poner el punto definitivo,
diluyéndose
en el líquido elemento.
Alfonsina y Virginia.
Poeta la una, escritora la otra.
No supieron, tal vez no pudieron
rescatar de las lóbregas aguas
del pozo de la desesperanza,
su existencia.
Es curioso pensar
en los instantes previos
a un final trágico y premeditado.
Virginia, que ya se había empleado
en una anterior y fallida ocasión.
Lleno con piedras los bolsillos de
su gabán,
en un patético gesto.
Para no doblegarse al innato
instinto de conservación,
en el momento supremo.
Después, fue adentrándose
lentamente en las aguas
del río Ouse.
Cercano a su hogar.
Mientras la corriente la arrastraba
como a una nueva y atormentada
Ofelia, en brazos de la locura.
ALFONSINA:
"Te vas Alfonsina vestida de mar.
¿Qué poemas nuevos fuiste a buscar?
Cantó el poeta.
Fue quebrando las olas a su paso.
Al pie del majestuoso Mar del Plata.
Como una deidad,
Decidida a inmolarse
en los brazos de Neptuno.
El cual, la aguardara anhelante
En su transparente morada marina.
¿Y DESPUÉS?
Tal vez silencio.
Tal vez el secreto y eterno mensaje
del Agua.
AGUA.
Tan solo
AGUA.
© Texto e imágenes: Rosario de la Cueva

