Aire de Jorge Castro

A Sara

Sólo te pido que no dejes de ser aire,
que las palabras altas se anuden
hasta convertirse en el mirlo blanco
que habita en tu pecho,
que sigas tejiendo luz
en los jardines de la noche
y des vida a cada instante
dibujando lunas
en los altares remotos de los lagos…
templos de vida donde
el agua alimenta la luz de los almendros.

Sólo te pido que nunca vuelvas la espalda
al amanecer infinito de unicornios sin dueño,
ni al tiempo que traerá consigo
la justicia y la lealtad.
Palabras limpiando las telarañas de la tristeza
y desterrando a los mercados
al más triste de los exilios.
Seamos por siempre la lluvia que nada detiene,
la libertad en cada verso,
el grito que nos ayuda a caminar,
como guitarras que vuelan
dejando tras de sí el lienzo invisible
de un paisaje salpicado de mar.

© Jorge Castro
Fotografía © Felipe Espílez Murciano