Al mar de Felipe Espílez Murciano

Qué desolación de sirenas
en la playa hecha desierto,
la última línea de mar sin venas,
sólo el recuerdo de los muertos.

Empuja luna, empuja a las olas,
empújalas hacia mis labios secos
y tráeme un rumor de caracolas
hacia mis labios abiertos al beso.

Haz de mi cuerpo mar
y deja mis manos en oleaje
y tráeme un traje de coral
para mi último viaje.


Texto e imagen © Felipe Espílez Murciano