Cuentos ácidos

En unos tiempos donde el calor extremo del verano sigue aumentando año tras año, sin que nadie intente parar la escalada térmica, como tampoco la sequía en primavera, a la que solo se espera que los cielos se abran y caigan cataratas de agua que aneguen campos, villas y ciudades, sin buscar alternativa alguna. En los tiempos en donde, de igual forma, se actúa ante el robo caprichoso y masivo de aguas subterráneas usadas para regar cultivos impropios para la zona elegida, mientras que pueblos enteros pasan sed. En unos tiempos donde en los nuevos e inauditos tórridos inviernos, emergen incendios en montes y espacios naturales que nadie ha querido gestionarlos con medios humanos y animales para evitar la desertización. Es el tiempo donde la biodiversidad se colapsa por obra y gracia del inmovilismo.

De igual modo es un mundo de engaños, donde nada es lo que parece:

Panamá, es un sombrero originario de Ecuador.

Boa se denomina a la bufanda hecha con plumas de ave.

Delfín, no es, ni mucho menos, el último mamífero que llegó al mar.

Y, lo peor de todo, el vulgo denomina ‘orujo blanco’ a un licor destilado incoloro. Muestra inequívoca de racismo etílico-social que existe en esta sociedad.

Ante tanta locura institucionalizada y normalizada, a nadie le podrá extrañar, por tanto, que este pobre orate que se mantiene a la espera de ser diagnosticado en la sanidad pública, desde hace años, escriba para calmar sus recelos hacia el entorno que le acosa con incongruencias, estos ’Cuentos ácidos’.


El golpe

Todas las semanas vengo escuchando a los medios de comunicación: Golpe mortal al narcotráfico en Europa…

Tras esos mil golpes, el narcotráfico sigue vivito y coleando y me pregunto entonces: ¿Se referirán a los golpes de talonario?


Vexilología

Sentía que era el patito feo de la familia, sus hermanas mayores siempre eran vistas con admiración, el viento les daba un movimiento grácil y una estética cargada de magnificencia. Ellas podían ser vistas y admiradas desde muy lejos. Siempre eran la admiración de todos sus incondicionales.

Sus otras hermanas estrechas y alargadas cumplían misiones muy variadas en la sociedad: pulseras para los humanos, correas y collares para mascotas…

En cambio, ella como era pequeña y estrecha, solo servía para ocupar un pequeño espacio en la culata del arma reglamentaria de una policía estatal.

– Está visto – dijo -, solo las más grandes ondean, mientras las pequeñas nos comemos el marrón, la tontuna y la falta de respeto de patriotas de toda condición. Mientras las mayores se pavonean y son mecidas por todos los vientos, yo solo soy un motivo en un objeto dedicado a matar y reprimir. ¡No hay derecho, las banderas grandes se llevan la gloria y las pequeñas el odio!


La letra ‘H’

Hay personas despistadas que con frecuencia olvidan escribir palabras según las pautas de la RAE, en cambio hay otros seres chulescos, con aires de intolerancia que se empeñan en destrozar palabras incluyendo letras como la H. Para muchos muda, aunque a otras les duela.

Es el caso de ese viejo eslogan: Hoy te quiero más que ayer, pero menos que mañana.

Pues, como decía, algunos machirulos indecentes siguen escribiendo: Hoy te qHiero más que ayer, pero menos que mañana.


Siempre fue a la contra

Desde muy jovencito, se mostró contrario a aceptar las normas.

Cuando terminó derecho comenzó a sentirse de izquierdas. Quiso cambiar su nombre, José María, y llamarse Israel, fue cuando se sintió propalestino.


 El cuarto poder

Algunos medios de comunicación tienen una línea editorial que hace confundir a sus redactores. En ocasiones, pienso que, sin querer, confunden a las gentes cuando hablan de políticos vehementes en lugar de políticos dementes.


Cuentos reales

– En una ocasión, en un lugar de cuyo nombre no puedo acordarme ocurrió un hecho extraordinario.

Así comenzaba el cuento que narraba con elocuencia el trono a su compañero el cetro.

– Allí vivía un rey que pensó muy seriamente en modernizar la monarquía. Tras darle vueltas y más vueltas a sus neuronas, concluyó que debería hacerse republicano funcional.

Y el relato terminaba:

– A partir de aquel momento todos pudieron vivir en paz.


Problemas en los medios

Todos los medios de comunicación han defendido con uñas y dientes el sagrado derecho a la información. El problema radica en que muchos de esos medios confunden el derecho a la información veraz con el derecho a la información voraz.


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Sin solución

Peter Who estudió ingeniería mecánica, tras aprobar el Master en Materiales, hizo el doctorado en la Mississippi Word University. La tesis se tituló: Engranajes circulares a rosca.  

Obtuvo premio cum laude.

Fue entonces cuando se percató que le faltaba un tornillo. Pero no supo cómo solucionarlo. No tenía herramientas suficientes.


Informes científicos

Nuevos estudios llevados a cabo por científicos de la H.E.L.P, consideran que: ‘somos lo que pensamos’.

¿Tan mal estamos?


Consejo

Su psicólogo le aconsejó fervientemente que sería capaz de arreglar los problemas durante toda la vida si lograba pensar en positivo.

Tras pensárselo mucho se hizo +on.


Estadísticas

– Va una y se muere

Va otro y se muere

 El 100% de los que se van no vuelven.

Moraleja: EL QUE AVISA NO ES TRAIDOR.


Destino

Fructuoso Tano nació y vivió su niñez y adolescencia en un semisótano, por los ventanucos que iluminaban el comedor solo podía ver una pequeña parte de la acera de su calle. Se conformaba con ver los pies de la gente que caminaba por ella.

Con el tiempo empezó a distinguir los pies de la vecindad, años después consiguió captar con gran habilidad por su parte, la personalidad de los dueños de esos pies; unas veces por la forma de andar, otras por el tipo de calzado y por aquellas partes de estos que se gastaban más. En algunos casos era fácil deducir que los zapatos rotos y mugrientos eran de una persona sin hogar, por el contrario, unas botas de fina piel de ante, decía mucho del poder adquisitivo de la dueña.

Aprendió que, si el paso era lento e inseguro, este correspondía a un viejo y si no paraban de saltar eran de un inquieto jovencito. Si, por el contrario, pataleaban insistentemente, podría ser su dueño un crío enrabietado o de un futuro Nuréyev.

Con los años comprendió que sabiendo tanto de pies y calzados, su profesión debería ser la de podólogo, quizá inventaría una nueva ciencia: la psicopodología. Y él sería el único en conocer el carácter del paciente por su forma de marchar por el mundo. Hasta había creado un eslogan: ¡Por sus pies los conoceréis!

¡Se forraría!

Los años pasaron y vinieron a demostrarle lo equivocado que estaba, el destino le había negado su soñado futuro.

Ahora vivía en un espléndido ático dúplex, con vistas al mar. Se lo podía permitir ya que era un afamado cirujano plástico. El mejor en cuanto a eliminar ‘patas de gallo’.


Deshojando

– ¿Me quieren?

– ¿No me quieren?

– ¿Me quieren?

– ¿No me quieren?

Cuando el general termino de deshojar la margarita, ya no había ningún ser humano vivo en aquella región.

Ya no existía humano a quien poder querer u odiar.

Él solo había sido capaz de eliminar a una sociedad y sus emociones.

Buscó otra margarita, pero tampoco ellas sobrevivieron.

¿O no?


© Texto: Emilio Meseguer Enderiz
© Imagen: pexels

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