El surrealismo de René Magritte

Las imágenes de nuestro protagonista a veces producen desasosiego, otras veces son difíciles de entender ya que su pintura se mueve entre lo real y lo pintado, pero lo cierto es que, en todos los casos son hipnóticas y bellas composiciones. Mi querido lector, le invito a dar un breve paseo por la obra de uno de los artistas más característicos del surrealismo, el maestro René Magritte.


La tragedia por la que empezó su vida

René Magritte, no tuvo una infancia fácil ya que la relación con su madre era más que complicada.

Aquejada de un problema mental, que la conducía a intertar sucidarse de forma constante, su padre optó por encerrarla en una habitación para evitar que se autolesionase. Pero un día su madre logró escapar y estuvieron varios días buscándola sin ningún éxito. Finalmente, la encontraron muerta en el río Sambre.

Muchos historiadores coinciden en que Magritte, estaba presente cuando recuperaron el cuerpo de su madre. El cadáver tenía un camisón enrollado tapándole la cabeza. Después de leer este episodio y si usted conoce la obra de Magritte, seguro que le habrá venido a la cabeza su obra Los amantes.

Los amantes de Magritte

Es cierto, que el propio Magritte, rechazaría años más tarde cualquier relación de este cuadro con el episodio que marcó su infancia. Fue pintada en 1928, cuando su autor tenía 30 años y fue una de sus primeras obras.

Otra interpretación en la línea de Magritte, alude a la dificultad de la comunicación en una pareja, que está representada por la barrera que supone el no poder verse, a pesar de que se besan pero en la que los personajes no se pueden tocar ni ver.


Primeros pasos hacia el surrealismo

Después de Los amantes, Magritte empieza a coquetear con el surrealismo. Ya se había trasladado a Perreux-sur-Marne, un suburbio París, ya que su primera exposición individual en Bélgica, su lugar de nacimiento, no fue bien recibida.

Una de las obras más interesantes de esta época es El falso espejo, un cuadro que ve tanto como es visto, y sino comprúebelo usted mismo.

El falso espejo de Magritte

En París empezó a relacionarse con algunos de los más ilustres fundadores del movimiento surrealista entre los que se incluyen el escritor André Breton, el poeta Paul Éluard y los pintores Salvador Dalí, Max Ernst y Joan Miró.

Pero al poco tiempo esta relación empezó a distanciarse, debido a las diferencias en los enfoques artísticos que tenía con alguno de los integrantes del movimiento.


La traición de las imágenes

En 1929 nos ofrece una serie de cuadros bajo el nombre de La traición de las imágenes.

De esta época es este cuadro, en el que se puede ver una pipa con la inscripción: «Ceci n’est pas une pipe» («Esto no es una pipa»), puesto que es la imagen de una pipa.

Así lo expresó Magritte «La famosa pipa. ¡Cómo la gente me reprochó por ello! Y sin embargo, ¿se podría rellenar? No, sólo es una representación, ¿no lo es? ¡Así que si hubiera escrito en el cuadro «Esto es una pipa», habría estado mintiendo!»

Esto no es una pipa de Magritte
Imagen tomada por bixentro

La Segunda Guerra Mundial y el comienzo de su fama internacional

El comienzo de la guerra, paraliza la creación artística, ya que Magritte dedice quedarse en Bélgica tras la ocupación nazi, lo que lo distancia definitivamente del resto de integrantes del movimiento surrealista. Sin embargo, como contraste a la debastación y el horror de la guerra, su pintura se llena de colores vivos, lo que supone una evolución de su pintura.

Acabada la guerra, empieza a recibir reconocimiento internacional, que se traduce en importantes exposiciones en Bruselas, Sídney y Nueva York. Algunas de sus obras más importantes de esta época son Golconda, una composición surrealista, que cuenta con numerosos admiradores y cada uno de ellos nos ofrece una interpretación diferente: desde una imagen divertida, a un cielo que llueve hombres o incluso, la contraposición del colectivismo con el individualismo. Nada como poder escoger….

Golconda de Magritte

En este época Magritte introdujo su icónica manzana verde en una de sus obras más reconocidas titulada El hijo del hombre, de 1964.

El hijo del hombre de Magrette

La muerte de Magritte

Magritte fue diagnosticado de cáncer de páncreas en 1963, pero aún así viajó a Nueva York en 1965 para realizar una retrospectiva de su obra en el Museo de Arte Moderno MoMA.

Finalmente en 1967 Magritre murió a los 68 años.

La influencia de Magritte se ha extendido a la cultura pop. Andy Warhol se inspiró en él en numerosas ocasiones. Otro ejemplo, es la imagen de la manzana verde, que se convirtió en el logotipo de Apple Corps, la compañía fundada por los Beatles.

La llave de los campos de Magritte
La llave de los campos de 1936. René Magritte

No es fácil definir la obra de Magritte, así que es mejor que lo hagan sus propias palabras: «Para mí la idea de un cuadro es la concepción de una o varias cosas que pueden hacerse visibles mediante mi pintura… La idea no es visible en el cuadro: una idea no puede verse con los ojos».

Pero…. mi querido lector, quizás la mejor idea sea sumergirse en sus pinturas sin buscar demasiadas explicaciones, tan sólo dejar que la belleza de sus obras, inunde su alma.


© María Ángeles Espílez Murciano
Imagen portada La caja de pandora de 1951 de René Magritte

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