Estudio de sus sombras

No podía resistirme a fotografiarla al verla pasear, me resultaba exótica y esquiva. Era incapaz de captar su rostro, la imaginaba una faraona bajo su parasol. Ella repartía sombras con las que yo hacía arte. Durante meses acumulé instantáneas, organicé una exposición y puse carteles con su imagen sombría. Esperaba su asistencia a la inauguración, pero no tuve suerte. O eso pensaba hasta que, al día siguiente, apartó la sombrilla para felicitarme y resultó ser doblemente protagonista del evento porque las miradas presentes se repartían entre las fotos y ella. Desde entonces colma mi vida y mis obras.

© Antonio Maldonado
Imagen © Susana Navaridas