La Alpujarra

Es el lugar del mundo donde mejor huele la tierra cuando ha llovido, en sus atardeceres el aire se perfuma de castaños, higueras y granados, es donde el frío añejo te acaricia el alma contemplando las cumbres nevadas, es donde dicen que un rey desgraciado y vencido escondió un tesoro, la verdad es que no sé si lo llegó a esconder, pero cuentan algunos lugareños que es tan cierto como el caminante que se asomó a un lago entre hielos y vio en el fondo un palacio sumergido, habitado por una princesa mora que se había enamorado de un cristiano y fue castigada por su padre, cuentan también de rincones vividos por duendes y por brujas de  hechizos congelados, pero sobre todo esta es una tierra mezclada con lágrimas antiguas, gentes a los que se les obligó a marcharse, privándoles de su mejor tesoro; la montaña.


La Alpujarra. Acuerela sobre papel kraft de Emilio Poussa
La Alpujarra. Acuarela sobre papel kraft de Emilio Poussa

Seguramente pensando en volver algún día, fueron sembrando los barrancos de botes de taracea llenos de alhajas, zarcillos, monedas, perfumes de ámbar gris y almizcle, riquezas  ocultas que eternamente serán guardadas por princesas tristes, brujas de hechizos congelados, duendes solitarios, cristianos muertos por amor, padres arrepentidos,  reyes desgraciados y vencidos y caminantes visionarios.


Un gato. Acurela sobre papel. Emilio Poussa
Un gato. Acuarela sobre papel de Emilio Poussa

Fijo que los gatos alpujarreños conocen todos los secretos, pero no quieren hablar.

Texto e imágenes © Emilio Poussa