La bestia humana de Antonio Fillol Granell

Nos vamos a ir al Museo del Padro, en Madrid, para comentar un óleo de Antonio Filloll Granell de 1897: La bestia humana.


El inicio del siglo XX no estuvo exento de conflictividad social hasta el punto de convertirse en tema pictórico. Algunos artistas como Ramon Casas, Joaquín Sorolla o Antonio Fillol, realizaron obras de esta temática asociadas a un realismo naturalista.

Joaquín Sorolla y Bastida - Aún dicen que el pescado es caro
Joaquín Sorolla y Bastida – Aún dicen que el pescado es caro

Antonio Fillol, incide en estas cuestiones sociales, conectando con la literatura naturalista, como la de Zola, cuya novela: La bestia humana servirá para titular a este cuadro de grandes dimensiones, que lanza una mirada comprensiva hacia la mujer que ejerce la prostitución, criticando duramente a quienes la explotan.

La buena acogida que se le dio a uno de sus lienzos en la Exposición de Madrid de 1895: La gloria del pueblo, debió animarle a participar de nuevo en la siguiente edición en la que presentó La bestia humana, con una temática social de gran impacto como es la prostitución.

Después de la refriega Antonio Filloll
Después de la refriega de Antonio Fillol Granell

En el cuadro podemos ver una habitación decorada de forma muy modesta y con el suelo desgastado. En un primer plano encontramos el sofá en el que se encuentra una joven vestida de negro, que con un gesto de vergüenza se tapa el rostro con sus manos. Es también el gesto de la desesperación, que la ha llevado a ejercer la prostitución por su difícil situación personal y económica. A su lado, de pie, otra mujer, que la zarandea exigiéndole que cumpla con su compromiso. Cierra la escena en un ensombrecido segundo plano, el cliente. Fillol dirige la mirada del espectador hacia el fondo de la escena, ayudándose de una línea en oblicuo formada por el brasero, la silla y finalmente el oscuro personaje del cuadro.

La bestia humana de Filloll
La bestia humana de Antonio Fillol Granell

Fillol, pintor valenciano que procedía de una escuela que durante décadas se había hecho famosa por la amplitud de su paleta de colores, nos presenta una obra en la que esta luminosidad y espíritu colorista están contenidos, con el objetivo de presentar y describir un asunto social tan duro, como el amor venal. Más adelante, Fillol evolucionaría hacia una pintura más mediterránea.


ANTIGÜEDAD DEL CASTILLO-OLIVARES, Mª Dolores; ALONSO RIVEIRO, Mónica, TUSELL GARCÍA, Genoveva y NIETO ALCAIDE, Víctor: La vanguardia fragmentada. Arte del siglo XX. Editorial Universitaria Ramón Areces, 2022.

BONET SOLVES, Victoria E.: De prostitutas y otras víctimas. La pintura social de Antonio Fillol (1870-1930). Boletín de Arte, número 20. Universidad de Málaga. Departamento de Historia del Arte. 1999


© María Ángeles Espílez Murciano