La maiastra de Constantin Brancusi

En esta ocasión vamos a visitar el Museo de Arte de Filadelfia para contemplar una escultura en mármol de 1912: La maiastra de Constantin Brancusi


El rumano Constantin Brancusi revolucionó la escultura con el desarrollo de formas abstractas de expresión, planteando una simplificación de las formas, con una extraordinaria capacidad de sinterización.

Vivió en París desde 1904, influido inicialmente por Rodin. Pero poco a poco, su escultura se convertirá en algo muy personal y se caracterizará por la elaboración de formas puras, esenciales y abstractas que intentarán captar la esencialidad de la imagen figurativa.

"Musa dormida", 1910. Bronce pulido. Constantin Brâncuși. Centre Pompidou, París
“Musa dormida”, 1910. Bronce pulido. Constantin Brâncuși. Centre Pompidou, París

En los cuentos populares rumanos, la maiastra es un pájaro que habla y cambia de aspecto para proteger a los héroes de los encantamientos. Ese fue quizás el origen de la preocupación de Brancusi por la imagen del pájaro como forma plástica, iniciando desde 1910 hasta 1918 una serie de una treintena de esculturas de pájaros, tratándolos en mármol o en bronce pulido.

A pesar de que Brancusi admiraba la plasticidad del arte negro, que explicaría a su amigo Modigliani, cuando en su juventud se orientó a la escultura, no la imita. Al contrario, en esta obra no hay nada de primitivismo, más bien está orientada a una búsqueda de estilización romántica. Pero es a su vez una obra cubista, en tanto que, Brancusi le da una forma a la maiastra pero que implica todas las formas posibles que en la fábula el pájaro pueda asumir.

La maiastra de Constantin Brancusi
La maiastra de Constantin Brancusi

La maiastra no se representa volando, sino posada y por ello la base cilíndrica adquiere una importancia fundamental, porque no es sólo un pedestal para sostener al pájaro sino una parte esencial de la obra. Las patas, las puntas de las alas y la cola se apoyan sobre esta base, formando tres planos que alternativamente se iluminan y están en sombra. La base está menos pulida que el resto de la figura por lo que la luz se esfuma sobre el plano curvado, un juego de luces parecido al que realizaba Rodin con sus superficies sin pulir.


ANTIGÜEDAD, Mª Dolores; NIETO, Víctor y MARTÍNEZ, Joaquín: El siglo XIX: La mirada al pasado y la modernidad.
Editorial Universitaria Ramón Areces, 2015

ARGAN, Carlo: El arte moderno. Del iluminismo a los movimientos contemporáneos. Editorial Akal, 1998


© María Ángeles Espílez Murciano