MAC

Como puede apreciar el lector, el título de este mes no es un cartel sino sólo un nombre: MAC o conocido también como Macario Gómez Quibus, porque bajo este nombre se esconde la autoría de más de 6.000 carteles, sí es correcta la cifra y también los títulos tan emblemáticos que citaré a continuación: Un tranvía llamado deseo, Psicosis, Quo Vadis, Doctor Zhivago y algunas más que se irán desvelando a lo largo del artículo.

Un cartelista considerado como uno de los mejores en el panorama cinematográfico internacional y que cuenta con admiradores de la talla de Charlton Heston, Kirk Douglas, Marlon Brando o el propio Salvador Dalí.


Los primeros años

Macario Gómez Quibus, nació en Reus el 8 de marzo de 1926. Empezó sus estudios en la Escuela de Bellas Artes de Reus, pero la Guerra Civil truncó sus comienzos en el arte. Finalizada la guerra, vivió en varios lugares hasta que en finalmente volvió a Barcelona a vivir junto a su madre.

Y allí, en una visita al Museo de Arte Moderno, su admiración por la obra de Mariano Fortuny hizo que se decidiese a retomar sus estudios, esta vez en la Escuela de Bellas Artes de Barcelona.

Pero… ¿cómo llegó un estudiante de bellas artes a convertirse en un cartelista de cine a nivel internacional? Pues la respuesta está en dos sucesos que estaban a punto de producirse.


De estudiante a cartelista de cine

La hermana de MAC trabajaba en la casa de la familia Castañé. Esta familia estaba muy relacionada con el estudio de Diseño Domínguez, de hecho, ellos se encargaban de decorar las fachadas de los cines que regentaba la familia Castañé. Así MAC, por mediación de su hermana pasó a trabajar en la decoración y publicidad en prensa de los cines de Barcelona.

Pero todavía tenía que ocurrir el hecho que daría, de verdad, la vuelta a su situación. Mientras MAC estaba trabajando el los estudios Domínguez, la distribuidora Tandem Films fue a montar su oficina a Barcelona, en el mismo edificio en el que MAC vivía con su mujer.

Cuentan que un día, su mujer subía las escaleras hacia su casa y se detuvo en el rellano en el que estaba la distribuidora, abrió un poco la puerta y al ver los carteles que colgaban de las paredes les dijo: “Mi marido hace unos carteles mucho mejores que estos”. Y ese fue el comienzo de MAC como cartelista de cine y nada más y nada menos, empezó a trabajar para Goldwyn Mayer, United Artist, o  la Twenty Century Fox.


Los diez mandamientos

Su gran oportunidad le llegó de la mano de la Paramount, con la película “Los diez mandamientos”, para la que creó un cartel que cautivó al propio Charlton Heston. Tanto es así, que cuando el actor visitó Madrid en 1959, quiso conocerlo personalmente.

MAC le regaló en el encuentro un retrato especial del Moisés de la película, que el actor tuvo colgado en su despacho, convirtiéndose en el primer admirador de MAC.

Pero vendrían muchos más. Por ejemplo,  se sabe que Kirk Douglas, tenía en su colección particular el original de los justicieros del Oeste, un wéstern estrenado en 1975.

O George Lucas, que quedó enamorado del cartel de MAC para American Graffiti, tanto que quiso contar con él para el cartel de la Guerra de las Galaxias, pero cuestiones de agenda hicieron imposible el encargo.

Cartel de MAC de la película Los diez mandamientos

Películas españolas

MAC también participó en la ilustración de carteles de películas españolas. Una de las más destacadas fue «El verdugo».

Tal y como dice Núria Expósito, Comisaria de la exposición «MAC, cartelista»: «En el verdugo, MAC conjuga perfectamente bien la parte cómica y la parte dramática, simbolizada en esta sombra, en el peso que carga sobre sus espaldas «el pequeño» Pepe Isbert.»

Cartel de la película El verdugo

Rasgos del trabajo de MAC

Siguiendo con Núria Expósito, Comisaria de la exposición «MAC, cartelista», el trabajo de MAC tiene varios rasgos que deben ser estudiados, entre ellos cabría destacar el color. Es muy curioso ver como MAC, utiliza siempre el color amarillo en sus carteles para westerns, de hecho utilizaba su propio lenguaje mediante el color, de tal forma que el espectador, sin él saberlo estaba leyendo un código que él mismo había ido perfilando.

Hablando de westerns, también resulta muy seductor el cartel que sirve de portada a este artículo «La muerte tenía un precio», en el que MAC no ilustra al protagonista, sino que enfoca la mirada en una escena de la película. Una imagen que se ha convertido en recurrente a la hora de pensar en este tipo de género cinematográfico.

Por último, mencionar la faceta de caricaturista de MAC. Un buen ejemplo es este cartel de Ninotchka y la caricatura de Greta Garbo:

Cartel de MAC de la película Ninotchka

MAC falleció el 20 de julio de 2018 en Olesa de Montserrat donde vivía desde 1970. Fue un gran artista a la vez que un hombre sencillo, que no se dejó seducir por los cantos de sirena del cine americano ni por las mieles del éxito de Hollywood. Decía que no quería abandonar a su familia ni estar lejos de ella porque eran la fuente de su inspiración.

Como digo, mucho que aprender de este artista. ¡Gracias por todo, MAC!

© María Ángeles Espílez Murciano