Menudo vuelo

Siempre oyendo la misma cantinela: «Que no me sacáis de casa». «Que me voy a morir sin ver nada». «Que todos los hijos viajan con sus madres». Hasta que ayer mi hermano “El Empanao”, el que nunca había frito un huevo, le dijo:

—Hoy que cumples setenta años, cocino yo. 

—¿Eh? ¿Tú? —exclamó mi madre con los ojos más abiertos que la ventana.

Dicho y hecho. El milagro se materializó en el plato.

—Hijo, ¡qué buena está tu tortilla de setas! — le elogió mientras rebañaba el último bocado.

—No querías que te regaláramos un viaje…, pues ahí lo tienes.


© Texto Lucía Santamaría Nájera
© Imagen: Encima de la niebla