Migraciones, de Susana Diez de la Cortina Montemayor

(Ed. Olifante. Ediciones de poesía)


Susana Diez de la Cortina Montemayor ha publicado recientemente la obra titulada Migraciones, un poemario que plantea la existencia vital como un viaje.

Migraciones de Susana Diez de la Cortina

Unas veces será el inexorable vuelo hacia el Poniente, 1Del poema «Páramos».para ir / de la flor hasta el fruto del estío. 2Del poema «Impasibilidad».En otros momentos, la travesía se convierte en una verdadera migración “me he perdido, migré y no sé volver3Del poema «Viaje».o un viaje periódico: Mi casa está en la noche de tus ojos, / y una garza me lleva de regreso. 4Del poema «Viaje». Pero, en una ocasión, el retorno tiene un fin muy especial:

Guarda,
para mi vuelta,
aun si es la última,
una sonrisa,
madre
5Del poema «Bendición».

La primera de las cuatro partes en que se divide el libro se titula “Vuelo”. Y su texto inicial está dedicado a plantear la proposición que desarrollará a lo largo de la obra:

No estar ya aquí
ni haber aún llegado.
El cambio es el lugar,
y no pretendo
estar en otro sitio
que en mi vuelo
6Del poema «Viaje».

garza

Y, en este vuelo, será una garza la protagonista. Un animal con un significado espiritual para algunas culturas, como la japonesa. La pureza, la transición y la conexión con el mundo espiritual son algunas de las virtudes a ella atribuidas. La garza llevará, prendida por el pico 7Del poema «Viaje»., el alma del yo poético a través de toda la obra.

Susana Diez de la Cortina expone, en este bloque inicial, algunas ideas de lo que supone su periplo:

– Volar y migrar requiere desprenderse, dejar atrás lo amado: el cielo… espacio ilimitado… donde hay que desasirse para poder volar. 8Del poema «Cielo».

– El viaje requiere momentos de compañía, de apoyo en el otro, pero también de soledad: ya lo sabes: / en el cielo una garza vuela sola. 9Del poema «Viaje».

garza

– El vuelo es un camino largo y angustioso 10Del poema «Páramos». sobre páramos (dificultades). La soledad arrasa los yermos páramos y los hiela.

Y tras un texto, titulado “Tránsito”, con ciertos rasgos místicos y donde aparece el árbol de un jardín similar al Paraíso, nos encontramos con los dos últimos poemas que, por una parte, continúan con elementos de carácter espiritual (ojos, alma, mariposa, vida) y, por otra, sobrevuelan asuntos de carácter social:

– Tener que huir, escapar volando 11Del poema «Impedimenta». para salvar tu vida y la de tus tres hijos.

– Tu desprecio, por mi aspecto, no podrá apartar a mis pies de su camino. 12Del poema «Impasibilidad».

garza

El segundo conjunto de ocho poemas, titulado “Alimento”, tiene una marcada dualidad. Como cada poema se divide en dos composiciones, la primera suele estar dedicada a la comida. Por una parte nos presenta el ciclo del sustento vital humano: Besar el pan / para poder comerlo 13Del poema «Bendición». y, por otra, aparecen animales que sirven de sustento a las garzas:

Era una buena trucha y resbalaba
por el largo pescuezo de la garza,
que ignora que ahora tiene en el estómago
el anzuelo que el pez picó primero
. 14Del poema «Anzuelo».

Sobre las vacas
se solazan las garzas
comiendo moscas
. 15Del poema «Comensalismo».

garza

… La garza
con su baile beodo,
despista peces tímidos
en la nutricia ciénaga
. 16Del poema «Ebriedad».

La segunda composición de cada poema continúa con el tema propuesto inicialmente, pero con un fuerte simbolismo amoroso:

Con indolencia dejas
la mano en el mantel,
suavemente ahuecada,
y el vello de su dorso
es el anzuelo
en el que siempre pico
. 17Del poema «Anzuelo».

Bebe en mi boca, amor, come en mi mano,
que tu alimento salga de mi cuerpo,
que sean tus labios sobre mi piel ventosa,
pegado a mí te quiero, cual parásito
que sin huésped fallece, y que lo sabe
. 18Del poema «Comensalismo».

si no hubiera
[…] tal pudor,
nosotros,
de irreflexivos besos embriagados,
seríamos ahora tan felices
que daríamos temor, sonrojo,

ganas. 19Del poema «Ebriedad».

Para finalizar este segundo apartado, citaré dos poemas de carácter alegórico y mítico. El primero es “Lacrifagia”:

tortuga

Una tortuga
brinda a las mariposas
perlas de lágrimas
. 20Del poema «Lacrifagia».

Y el segundo es “Peces”:

Tus ancestros te dicen que hubo un árbol
soñado, llamado Gaokerena.
[…] En ese árbol
las semillas del mundo prometían
vida y resurrección de cuantos seres
poblarían la tierra
. 21Del poema «Peces».

En la tercera parte de la obra, titulada “Aliento”, hay un predominio de lo que podríamos llamar energía onírica transformada en forma de sueños robados, sueños imaginarios, anhelos o deseos:

Vino a llevarse el sueño de los niños
la grulla vengativa,
pues los agricultores la persiguen
por comerse los frutos, semillas y raíces

de los sembrados. 22Del poema «Expolio».

veleta

Las nubes que transportan nuestros sueños
no atienden al gobierno de las veletas
. 23Del poema «Expolio

¿Alguien que no fue rosa
Pudo soñar ser rosa?
24Del poema «Sueños».

¡Ay, amor, si pudiera, como el aire,
Dar caricia y sonido y agua y beso
! 25Del poema «Cortejo».

Pero también surgen instantes en los que asoma la más dura realidad:

Talaron nuestros árboles.
Asfaltaron.
Ancha es la carretera
que construyeron
dividiendo las tierras
de nuestros padres.
Dijeron que por esa carretera
llegaría el progreso.
Nos expoliaron.
Ancha es la carretera
por la que huimos
de las tierras partidas.

Nos expulsaron 26Del poema «Expolio».

Los árboles lo saben.
Era un hombre indefenso.
Oscuros embozados
con capas, en un claro
del bosque lo abatieron
. 27Del poema «Cacería».

En la cuarta y última serie, titulada “Alma”, reaparece el flujo onírico de   sueños surrealistas, subconscientes:  

Se alimenta del sueño blanco de las flores que
     brotan de la luna,
y yo opto por el hambre: consumo solo
     lágrimas de lluvia,
mi sed podría contener varios océanos de
     libélulas desmemoriadas
28Del poema «Reflejos«

En busca del sentido del fuego, incineramos
alboradas futuras. La tristeza fue exacta
como una cifra. El sueño
nos ciñó su corona de rojas amapolas
. 29Del poema «Esferas».

También retoma el discurso social y reivindicativo:

No mascará mi hambre
los panes que le ofrecen
vuestras sonrisas sucias.
Contra esa tentación
he empeñado mis dientes,
pero la voz de mi garganta es libre
para gritaros Paz,
y no está en venta
30Del poema «Odio».

Y, además, vuelven a aparecer personajes épicos, como Rostam y su hijo Sobrah o los cánticos de los pastores de renos de Mongolia:

Es de muerte la herida,
el joven cae a tierra,
y le quitas el yelmo
que oculta apenas un mentón lampiño:
«Soy tu hijo Sobrah,
mas no me llores, padre
31Del poema «Vástagos».

Buena es la Vida
que a lomos de los renos
sigue su trecho
. 32Del poema «Vida».

Y para cerrar este cuarto y último capítulo, cito un haiku perteneciente al texto titulado “Espejo”:

Foto artística

De entre las hojas
brotan las flores secas:
jardín de letras
. 33Del poema «Espejo».

He dejado para el final dos apuntes que estimo importantes. Uno de ellos es un verso del poema “Viaje”, que considero la síntesis de todo el poemario de Susana Diez de la Cortina Montemayor –Migraciones– y que nos puede servir de acicate en horas bajas:

Vamos hacia la vida porque no estamos muertos.

Y la segunda apostilla son unos versos que, personalmente, considero que son un guiño, un mensaje de recuerdo y un homenaje al comienzo del Poema de Mio Cid: De los sus ojos tan fuertemente llorando:

Soportará el dolor
derramando en el agua un torrente de
     lágrimas,
y entrecortadamente suspirando
34[1] Del poema «Peces».

Enhorabuena a Susana por esta nueva obra, por esta nueva aventura de crear, publicar y esperar a que los lectores disfrutemos de su poesía.


 Texto de José Luís Pérez Fuente
Fotos e imágenes: Jaco Liuva.

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