Monumento a Agnes Cromwell de John Flaxman
En esta ocasión vamos a visitar la Catedral de Chichester, en el condado de West Sussex en Inglaterra.para contemplar una maravillosa escultura de John Flaxman de 1797-1800: El monumento a Agnes Cromwell
John Flaxman estudiará en la Royal Academy School de Londres y después viajará a Roma donde permaneció siete años.
En esa época realizó obras con múltiples evocaciones al pasado grecolatino y en el que se manifestaba su deseo de regeneración de las artes a través de la simplicidad de los trazados, destacando dos obras de la estatuaria clásica que los coleccionistas británicos le encargaron a Flaxman: “Céfalo y Aurora” y “La furia de Atamante”.
Pero su fama internacional le vendría por una serie de ilustraciones de la “Iliada y la Odisea”, reducidas a pura silueta. En esa simplificación de las ilustraciones, con un repertorio limitado de gestos y expresiones, es donde Flaxman une lo griego y lo gótico, con la característica común de lo primitivo. Se trata de un lenguaje sincero que se contrapone con la hinchada retórica del Barroco y por esa razón, lo convierte en una estética moralmente superior.
Sin embargo, sus mejores obras son pequeñas tumbas solicitadas por mecenas privados, como la de Agnes Cromwell, que mantiene un modelado sutil, con una concepción similar a las ilustraciones de la “Iliada y la Odisea”.
La escultura simboliza al alma, que es conducida al cielo por espíritus celestiales. Es también un retrato idealizado de Agnes Cromwell, fallecida con 18 años, de acuerdo con la idea del místico sueco Emanuel Swedenborg, que consideraba que el alma guarda la forma del cuerpo en su envoltura terrenal. Este detalle es producto del profundo interés de Flaxman por la religión que compartió con su amigo William Blake.
ANTIGÜEDAD, Mª Dolores; NIETO, Víctor y MARTÍNEZ, Joaquín: El siglo XIX: La mirada al pasado y la modernidad. Editorial Universitaria Ramón Areces, 2015
ANTIGÜEDAD, Mª Dolores: , t. 22-23, 2009-2010. Goya, las mujeres y la Guerra de la Independencia Espacio, Tiempo y Forma. Serie VII. Historia del Arte. UNED.
Págs. 157-182




