Noche, luna y bajo la luz de la luna

Este es mi espacio para soñar, tal como lo es la noche, algunas horas oscuras serán suficientes para tener hermosos momentos en nuestro cerebro. Recurrimos a la noche y su oscuridad para adquirir un poco de libertad; libertad para expresarnos en su oscuridad. Nuestras mentes en medio del sueño liberan imágenes que posiblemente no hubiéramos visto nunca; muchas veces mi cerebro crea en medio del sueño y debo levantarme rápido papel y lápiz en mano para plasmar las ideas…

Para estas horas del día (Noche) he creado algunos poemas a lo largo de mi vida, así que ahora les dejos algunos de mis favoritos.


Noche…

Eres el refugio oscuro del día,
tras de ti se esconde la belleza del amor,
el romance de dos corazones locos que se aman
bajo el manto de tu inmensa oscuridad.

Recorres el mundo llenando la vida
con pasos agigantados de sabiduría,
en tus brazos descansan los sueños
de miles de almas, que te aguardan pacientes
para esconder sus penas bajo tus estrellas.

Mismas que llenan la bóveda celeste
como si fuera un vestido negro
con miles de pequeños diamantes,
adornándote, tal como si fuera la fiesta de la vida.
Nos llenas de paz, para que cuando llegue el día
volvamos a esperarte y en ti poder descansar
otra vez.


Noche
Imagen de Karin Henseler en Pixabay

Luna

Pareces un plato suspendido
sobre la mesa inmensa y oscura
que es el cielo cuando de noche está.

Estas rodeada de miles de diamantes
que se esconden del sol cuando es de día,
por que este opaca su brillo, pero no el tuyo.

Me inspiras, luna, y haces que mi mente
pueda crear los más bellos versos
viendo tu maravilloso esplendor,
un intenso brillo plateado, que ilumina
las almas de aquellos amantes
que se entregan bajo tu luz.


luna con lobos
Imagen de Patrice Audet en Pixabay

Bajo la luz de la luna

Bajo la luz de la luna,
se amaron dos corazones locos
escuchando la música de sus latidos.

Mientras afuera la luna
hacia saltar los grillos, adentro,
hacia palpitar con fuerza
la pasión de sus almas.

Afuera, iluminaban las estrellas,
adentro, sus ojos parecían
dos de ellas.

Y mientras la luna brillaba,
el viento trataba de enfriar la pasión,
pero al ver que era más fuerte el amor se marcha,
para que estos dos corazones locos
se siguieran amando…
bajo la luz de la luna.


Bajo la luz de la luna
Imagen de DarkmoonArt en Pixabay

© Lizette García Jiménez