Persígueme a gritos de Jorge Castro

Persígueme a gritos,
reclama el aire que respiro.

Mira las bocanadas de sombra
floreciendo entre las piedras
y a la nieve temprana
alimentando el llanto de los sauces.

A pesar de la vida
te pido que no te apenes,
no debes hacerlo.

Es por ti que están cayendo
las cumbres heladas de los desiertos,
por quien acecha la noche
a falaces estatuas
y sacia el tiempo de las luces
con su cuerpo de sal
el oro de las gaviotas.

No debes olvidar por quién
canta el trovador
muerto de frío en las aristas
del desvelo,
ni el olor a tinta en los tejados.

Persígueme a gritos,
sin memoria, sin presente,
sólo así, habrá merecido la pena.

© Jorge Castro de Alpheratz, Ed.: Poesía eres tú, 2015
Imagen de Jakub Luksch en Pixabay