Presagio

Vivimos inmersos en una corriente incesante de imágenes, estímulos y noticias que apenas alcanzamos a mirar antes de que sean sustituidos por otros. Esa percepción distraída de la que habló Walter Benjamin parece haberse convertido en la forma habitual de atravesar el mundo.

Presagio nace como una resistencia frente a esa velocidad. La pintura propone una pausa, un tiempo más lento en el que la mirada pueda detenerse ante una inquietud difícil de nombrar.

Hay en la obra una tensión latente, una atmósfera de inestabilidad que remite a nuestro presente: un tiempo convulso, saturado y a menudo incomprensible. No anuncia un hecho concreto, sino esa sensación difusa de que algo se aproxima, de que el aire ya ha empezado a cambiar antes de que sepamos por qué.

Presagio. 2026.
de la serie Peso en el aire
Óleo sobre lienzo, 100 × 70 cm
María Ángeles Espílez Murciano
Presagio, 2026
de la serie Peso en el aire
Óleo sobre lienzo, 100 × 70 cm
María Ángeles Espílez Murciano

© María Ángeles Espílez Murciano