Sabores de Chile: Un viaje por los platos y tradiciones de nuestra tierra
La cocina chilena es un reflejo de su geografía única: una franja de tierra abrazada por el océano Pacífico y resguardada por la imponente cordillera de los Andes. Fruto del encuentro entre las tradiciones de los pueblos originarios —como el mapuche— y Aymara, la influencia hispana e inmigrante, la gastronomía de Chile destaca por la frescura de sus ingredientes, la sencillez de sus preparaciones y el calor familiar que rodea a cada mesa. En general la cocina esta destinada a la familia, amigos y por supuesto a compartirla en medios sociales (restorán).
Los clásicos imperdibles de la mesa chilena:
Hay sabores que están grabados en la identidad de todo chileno y que no pueden faltar en ninguna celebración.
Empanada de pino: La reina del mes de septiembre y de los domingos en familia. Elaborada con una masa horneada dorada y crujiente, su relleno combina carne picada o molida, cebolla en cubo, una pasa, aceituna negra, y un cuarto de huevo duro. El secreto está en lograr un pino jugoso y bien sazonado “ojalá que el jugo les llegue hasta el codo”
Pastel de choclo: El plato estrella del verano. En una paila o pocillo de greda se coloca una capa de pino de carne y una presa de pollo, un cuarto de huevo duro y una aceituna, cubierto por una pasta choclo molido con albahaca fresca. Se hornea hasta que la superficie quede ligeramente caramelizada.
Cazuela: quien puede resistirse a una cazuela durante los días fríos. Este caldo reparador lleva un trozo de carne de vacuno o pollo, acompañado de una papa entera, un trozo de zapallo camote, un trozo de choclo en coronta además porotos verdes.
Charquicán: Un guiso que lleva todas las verduras de la estación (papas, Zapallo camote, choclo, arvejas, zanahoria, espinaca, etc..) con un sofrito de carne con cebolla y al momento de servirlo en la mesa se coloca un huevo frito en la superficie.
Los tesoros del mar chileno: con más de 4.000 kilómetros de costa, los mariscos y pescados ocupan un lugar de honor en el recetario nacional, entre los que se destacan el congrio en todas sus formas frito, al horno y como caldillo.
Caldillo de congrio: Inmortalizado por el poeta Pablo Neruda en su famosa oda, este caldo espeso y perfumado se prepara con congrio dorado o colorado, tomates, cebolla, vino blanco y un toque de crema.
Machas a la parmesana: Una entrada icónica creada en las costas del centro del país. Consiste en machas frescas horneadas en su propia concha con vino blanco, mantequilla y abundante queso mantecoso fundido.
Curanto en hoyo (o Pulmay): Originario de Chiloé, es una celebración colectiva. En su versión ancestral, se cocina en un hoyo con piedras calientes cubiertas de hojas de nalca, mezclando mariscos (almejas, choritos), carnes de cerdo, pollo, longanizas y preparaciones como el milcao que consiste en una preparación de papa cruda rallada con papa cocida y el chapalele que consiste en una mescla de papa cocida con harina de trigo.
Dentro de las entradas más populares tenemos el loco mayo (mariscos bivalvos).
Entradas, picoteos y los infaltables acompañamientos. La mesa chilena no está completa sin sus aderezos y la once (la merienda chilena).
Sopaipillas con pebre o sopaipillas pasadas por chancaca: La masa frita a base de harina y zapallo camote es la compañera perfecta para las tardes lluviosas. Se acompañan de pebre, una salsa fresca de tomate, cebolla, cilantro, ají verde.
Chancho en piedra: Variedad de salsa de tomate tradicional maulina picada y molida exclusivamente en un mortero de piedra volcánica, lo que le da una textura y sabor únicos. En mi adolescencia me invitaron a saborear un rico chacho en piedra en Maule en el sector del rio todos acomodados alrededor de una mesa con pan amasado, y vino pipeño yo esperaba esperaba ansiosa que llegara el chancho que nunca llego. Uno de mis amigos me pregunta ¿no te gusta el chancho la piedra? Ahí me pegue el alcachofazo era solamente tomate molido en un mortero de piedra, cada vez que lo recuerdo no puedo contener la risa…
Dulces y bebidas con historia:
Mote con huesillo: La bebida veraniega por excelencia. Elaborada con un almíbar de duraznos deshidratados (huesillos) aromatizado con canela y clavo de olor, servido muy frío junto a mote cocido.
Terremoto: Trago festivo infaltable en las fondas de Fiestas Patrias. Mezcla vino pipeño dulce, helado de piña y un toque de granadina o fernet.
La once es una reunión que se realiza alrededor de las 5 de la tarde (merienda) en los tiempos de la colonia siglo XXII nace esta reunión para el encuentro de los sacerdotes que invitan a sus feligreses a tomar agua ardiente la cual tiene once letras la teoría del agua ardiente los hombres interrumpían sus labores para beber agua ardiente, Para ocultar el consumo de alcohol especialmente frente a sus mujeres o sacerdotes. usaban de clave te espero a las 11 letras de la palabra A-G-U-A-R-D-I-E-N-T-E.
Una cocina de hogar y encuentro
Más allá de los ingredientes, la comida chilena se define por el sentido de reunión: la “once” familiar al caer la tarde, el asado de fin de semana o la preparación colectiva de empanadas. Cada plato cuenta una historia de adaptación al territorio y preservación de nuestras raíces.
Texto e imagen: © Cecilia Byrne

