Soñabas de Carmen Nöel

Soñabas.
El aire ocultaba en su guarida el tenue aliento de tu sueño navegando.
En mares entroncado y en caricias, el rey de la serena noche eras.
Respirabas y tu sueño navegaba y navegaba,
surcaba el mar, se perdía,
después volvía a quedarse conmigo, gaviota aterida,
a los pies de un faro obsesionado que te llamaba.
Por el cielo se enredaba en los contornos de una nube.
Al irisado espacio le crecían alas de gaviota, brazos de océano,
alma de montaña y de zafiro, espuma de corazón.
De pronto, algún laberinto robó tu serenidad
y el miedo volcó de pronto su despertar en tu almohada.
Sobre tu piel, murió sin querer aquel sueño que te enredaba en lo incierto
y en lo sublime y lo eterno.
Lo eterno que te nace y que te mata.
El hilo azul que te separa siempre
del vínculo azul desde donde yo te sueño.


© Texto:  Carmen Nöel
© Imagen: pexels