Tríptico para un abril acuoso

En mis nudillos
restriegas tu ternura
con tus mejillas.

Son tus mejillas
sol en cada pétalo
acariciables.

La noche sabe
contar las estrellas en
cada caricia.

En un masaje
puedo ser el pianista
pulsando gotas.

Puedo resbalar
en tu pozo profundo
ineludible.

La boca sabe
utilizar sus labios
para beberte.

II
Tengo una canción
entre mis labios
una soledad de ti
en este silencio nuestro
cuándo fue
quién, cómo ni por qué lo sueño
sólo sé que esta melodía
me ensordece…

III
Otra canción antes de salir, afuera llueve.
mido mi tiempo en el tempo del jazz
en las luces empapadas
la noche arde líquidamente,
se escurre entera en redobles de percusión
y la trompeta me hace encantamientos
y se me salen las babitas
y no lo puedo evitar.


© Texto:  José G. Santos Vega
© Imagen:  pexels

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