Tu me enseñaste el mar de Carmen Nöel

Tú me enseñaste el mar, ruidoso y amplio.
Constelaciones de trampas para el abismo del alma.
Sed incurable de un mundo de ensueño, de espuma y agua.

Tú me enseñaste el mar.
De tu boca escuché su silencio espectral de leyenda y faro.
En tus ojos verdes, húmedos y profundos,
hallé el universo fugaz de la caracola.

Tú me enseñaste el mar.
Su respiración se coló en mi respiración.
Su humedad inundó mi humedad de lágrima y de quejido.
Su horizonte abierto
clavó en mi mirada la única frontera cierta que reconozco.
Húmedo. Profundo. Lento.
Como el mejor de los sueños.
Real. Inconcreto. Pleno.

Atrapada en su lejanía, me asomé como un marinero,
al sonoro cristal de su beso.


© Carmen Nöel