Una tarde en Ginza

Estaba paseando por Tokio con un buen amigo japonés. Era una mañana radiante de abril, con una locura de cerezos en el aire, con la luz haciendo burbujas de colores, de esas que le gustan al Fuji. Después de haber visitado un templo y un mercado callejero, decidimos parar a desayunar. Le pregunté por los barrios tradicionales japoneses en Tokio, como los hay en tantas ciudades del país. Su cara se transfiguró, dibujándose una gran tristeza en su rostro.

– En Tokio, prácticamente no queda nada -me dijo.

– Todo fue pasto de la historia consumada. El antiguo Edo desapareció bajo los escombros, tras las sombras de una historia maldita.

Sentí una verdadera emoción cuando vi sus ojos perdidos en la añoranza. Después continuamos el paseo y nos despedimos cuando anochecía. Lo vi marcharse lentamente por la calle Ginza, dejando huellas de melancolía por el recuerdo de algo que él no pudo vivir, por edad, pero que no por eso dejaba de entristecerle. Con ese aire elegante de samurái del pasado. Con su chaqueta demasiado grande y sus zapatos demasiado pequeños.

Pero nunca se pierde nada del todo. Anochecía y el cielo de Tokio se iluminó de estrellas. Me alejé de las luces de Ginza para ver mejor el firmamento y me acerqué a los jardines del Emperador. Allí la iluminación era más tenue, más sosegada. Entonces, me paré al lado del lago y, mirando al cielo, le escribí en un pañuelo de papel, este haiku:

En las estrellas
aún brilla la memoria
del viejo Edo

Nunca se lo recité, ni siquiera le dije que lo había escrito. Tendré que escribirle y decírselo. Estoy seguro que él, cuando contempla la luna, como acostumbran a menudo, habrá pensado también en esta emoción. No es cierto que ya nada quede del viejo mundo, aún quedan los sueños flotando en el aire. Esos no los derrumban las bombas de muerte y miedo.

Se lo tendré que decir, un día de estos… Un día de estos…


Texto e imagen © Felipe Espílez Murciano 

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies