¿Vendrás? de Carmen Nöel

¿Vendrás esta noche, amor,
cuando la luna vierta en tu desierta piel el infinito canto de un secreto oscuro?
¿Descubrirás por mí tus alfabetos mudos?
¿Navegarás océanos de sombras?
¿Arrullarás silencios para despertarme?
¿Me mostraras, repleto de caminos, el mapa seductor de tus constelaciones?

¿Vendrás esta noche, amor?
¿Romperás estrellas y cristales?
¿Habitarás el corazón de las tormentas
contra los laberintos rotos de mi piel secreta?
¿Inventarás montañas donde descubres rocas?
¿Inventarás palabras donde descubres musgo?
¿Atraparás, con tus calientes manos,
la soledad lejana y loca de la luna?
¿Dormitarás desnudo contra las estrellas?
¿Curarás la herida de la noche?
¿Destrozarás al miedo y goteará el silencio
sobre la plenitud callada de su centro muerto?
¿Contra tu boca habrá un abismo oscuro y tentador
y romperás el rojo contra el negro?
¿la sombra contra el grito?
¿el tacto contra la humedad?
¿la magia contra el fuego?
¿Reinventarás un orden nuevo para mí
desde el caliente corazón sin trampa del invierno?

¿Vendrás esta noche, amor?
¿Impedirás que se nos vayan volando los sueños?
¿Evitarás la ruina de la eternidad?
¿Inventarás laberintos como inventas besos?
¿Descubrirás caricias como descubres piel, humedad, deseo?
¿Le robarás al corazón helado de la oscuridad
el impactante arrullo de un planeta nuevo?
¿Descubrirás por mí tus ojos como mares densos?
¿tu lengua como sombra turbia?
¿tus labios como dagas lentas?
¿tus piernas como obscenos muros?
¿Entroncarás con la corriente eterna de tu pensamiento
el intrincado flujo de mi sangre?
¿la arrulladora sombra de mi llanto?
¿el abismal refugio que renace entre los dos cuando la oscuridad se abre?

¿Vendrás esta noche, amor,
aunque nunca te has ido?

¿Surcarás ese espacio pequeño que tantas veces cruzaste
para que no se nos duerman los labios?
¿para que no se nos rompa la noche?
¿para que no se nos muera la piel?
¿para que no se nos vaya el tiempo, dormido y solo, volando?

¿Vendrás esta noche, amor,
porque nunca has venido?


© Texto:  Carmen Nöel
© Imagen: Encima de la niebla